miércoles, 16 de abril de 2014

Aprende a hablar bien, para sentirte bien

Si un conjunto de palabras que estás utilizando te está creando estados de incapacitación y mal estar, elimina esas palabras y sustitúyelas por aquellas que te capacitan o te hagan sentir mejor.

El uso efectivo del vocabulario transformacional (vocabulario que transforma nuestra experiencia emocional) rompe pautas que nos aportan recursos, nos hace reír, produce sentimientos totalmente diferentes, y cambia nuestro estado de ánimo.

Es decir que si utilizamos de forma habitual palabras que nos llenan de negatividad, tristeza y malos rollos, es normal que estemos de malhumor durante todo el día e incluso deprimidos, ya que la intensidad de esas palabras estarán en un 9 ó 10. Pero si por el contrario substituimos esas palabras por otras más suaves o de más bajo nivel 5 ó 6, nuestro estado emocional cambia totalmente.

Una persona que todos los días dice que está deprimida, que la vida es una porquería, y que nadie la quiere ¿cuál crees que es el nivel de intensidad de su vocabulario? yo te lo digo: 10. Es casi imposible que pueda mejorar pensando y diciéndose a él y a los demás que su estado es este.
Por el contrario, si esa persona dice: Hoy no estoy en lo más alto, creo que podría definirlo como “estoy tranquilo antes de ponerme en acción”. Y también un poco desencantado, expectante o incomodo con esta situación.

¿Cuál crees que será la intensidad de su vocabulario? Pues 6 e incluso en alguna palabra 4 (desencantado). Por tanto como su nivel de intensidad es mucho menor, también su estado emocional será más tranquilo.
Observa una persona positiva que conozcas: ¿cómo es su vocabulario? ¿Cuántas palabras negativas o incapacitadoras le has oído decir? 2 ó 3, y ahora fíjate en ti, ¿cuántas palabras utilizas a lo largo del día que te incapacitan y hacen que tu cuerpo rebose negatividad?

Si quieres hablar y pensar de forma más positiva y capacitadora te aconsejo que hagas este ejercicio: Haz una lista de 10 palabras que utilices habitualmente y que te incapaciten, como por ejemplo: ansioso, enojado, deprimido, disgustado, fracaso, miedo, humillado, inseguro, irritado, nervioso, perezoso, triste, abrumado, sobrecargado, sin autoestima, etc.
Y cuando la tengas, teniendo en cuenta que cada palabra señalada en el ejemplo es de nivel 9 ó 10, escribe al lado de ella, una palabra de menor intensidad que haga que signifique algo similar pero mucho más light.

Como por ejemplo: desencantado, incómodo, expectante, zumbado, recargándome, alicaído, sorprendido, molesto, mal comprendido, estimulado, amoroso, acumulando energía, ocupado, disponible, aprendiendo, poco apreciado, diferente, clasificando mis pensamiento (para la tristeza) desafiado.

Cada vez que pienses o digas una palabra que te incapacite, vuelve atrás y sustitúyela por otra capacitadora. Puede que al principio te cueste un poco, pero con el tiempo y cuando veas los buenos resultados no tendrás ningún problema en utilizar tu nuevo vocabulario.


Incluso puedes utilizar “palabras graciosas” que rompan la pauta, de esta forma cuando empiezas a ponerte de mal rollo, si dices: “me estoy empezando a calentar” automáticamente saldrá una sonrisa de tus labios que romperá la intensidad, y si encima lo dices en voz alta, hasta tu entorno se reirá de tu ocurrencia y te lo recordarán en la próxima ocasión que ocurra.

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