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lunes, 8 de enero de 2018

El Secreto para CONSEGUIR TUS OBJETIVOS, de este año

Como miles de personas cada año, seguro que eres de los que se marca unos propósitos u objetivos que debe cumplir para ser más Feliz...y eso es muy bueno, porque denota que eres una persona ambiciosa (en el buen sentido) y con ganas de crecer.

El problema surge cuando esos propósitos se mantienen sólo hasta marzo, y con mucha suerte hasta junio, por lo que, lo de conseguir tus objetivos va a ser bastante complicado (igual que ocurre cada año).

Pero este vez va a ser distinto, ya que yo te voy a ayudar. Mira este corto vídeo y ponte manos a la obra. Te voy a dar el secreto que utilizan las personas de éxito para conseguir sus Propósitos/Objetivos.

¡ESPERO TUS COMENTARIOS!

 

Si una vez visto el vídeo crees que con ayuda lo conseguirás más rápido y no tirarás la toalla antes de tiempo, pulsa en este enlace y seguro que entre los dos, este año: CONSEGUIRÉ MIS OBJETIVOS!

martes, 2 de enero de 2018

Cómo pasar del grupo de los Infelices al de PERSONAS FELICES


En el mundo vivimos millones de personas e independientemente de su estatus social, cultura, economía o sexo, unas pertenecen al grupo de las personas que se consideran Felices y los otros a los Infelices o “No Feliz”.

Como ya te he comentado, no depende de los factores externos: dinero, estatus, familia, cultura, sexo, etc. lo que les diferencia, sino de su actitud ante la Vida.


Los del primer grupo “Los Felices” se caracterizan por estos 10 puntos:

1.      Ser optimistas
2.      Enérgicos
3.      Positivos
4.      Con una autoestima alta
5.      Agradecidos
6.      Creativos
7.      Personas que tienen claro lo que quieren.
8.      Sus relaciones son muy buenas
9.      Siempre tienen buena salud (aunque no sea así)
10.  Parece que lo tienen todo en la vida: salud, dinero, amor. (aunque como todo el mundo, tengan sus altos y bajos) 

Es posible que te preguntes y cómo lo hacen o por qué intentan aparentar algo que no son o que no tienen, pues déjame que te lo cuente.

Las personas felices, son felices porque ellas se sienten así, y no porque tengan mucho dinero o un castillo, sino porque independientemente de lo que tengan o hagan, ellos son felices.

Hay una frase de Vicktor Frank que me gusta mucho y que repito a mis clientes: “No siempre está en tus manos cambiar la situación que te produce dolor, pero siempre podrás escoger la actitud con la que lo afrontes” que traducido quiere decir que tú no puedes escoger ni decidir lo que te sucede en esta vida, pero lo que sí puedes escoger es la forma como te lo tomas.

Por eso las personas “felices” no quiere decir que todo lo bueno de la vida les suceda a ellas, que no tienen problemas económicos, nunca están enfermos, son muy felices con su pareja, sus hijos no les dan ni un problema, en el trabajo son los más apreciados y queridos, tienen un montón de amigos y todo el mundo les adora, eso no es así (y seguro que tu no conoces a nadie que sea así de perfecto) porque recuerda que la perfección no existe, por tanto ¿por qué son felices? Pues porque a pesar de todos sus problemas y obstáculos que les pone la vida en el camino, siguen siendo y sintiéndose felices.
 
Diferencias entre una persona “Feliz” y una “No Feliz”:

Tienen que operar a María de urgencias por una apendicitis justo a pocas semanas de Navidad, cuando toda la familia se reúne en su casa y los dos niños que tiene empezarán las vacaciones.

Como ella es una mujer muy positiva, piensa en todos los pros y los contras:

  • Está claro que no me sirve de nada quejarme, si debo operarme, pues tendré que hacerlo…
  •  Aunque será un rollo tener que hacer reposo, puedo aprovechar para coger la baja y dedicarle más tiempo a los niños, adornar la casa para las fiestas con ellos y ayudarlos con los deberes.
  • Mis padres venían del pueblo para las fiestas, pues aprovecharé para que mi madre venga antes y con la ayuda de mi hermana preparar la comida y ponernos al día de todos los cotilleos familiares.
  • Y además aprovecharé para ponerme al día con la lectura, tengo dos libros que aún no he empezado. Esto de operarse no va a ser tan malo como parecía….

Imaginemos que esta misma situación le ocurre a Carmen que es una mujer de la misma edad y con dos niños también, pero con una actitud mucho más pesimista y negativa:

  •  Ya solo me faltaba esto, a punto de llegar las Navidades y me tienen que operar, y encima seguro que se me infecta algún punto…vaya asco!
  • No sé cómo lo voy hacer con los niños, todo el día dando guerra, no se entretienen con nada y yo sin poder moverme….si al menos leyeran….ufff
  •  Y mi madre seguro que no vendrá hasta el último momento, siempre con las prisas, estoy por llamarlos y decirles que este año no hay Navidades…

         ¿Ves las diferencias? La situación es la misma pero cómo se lo toma cada una es lo que las hace estar en un grupo o en el otro. ¿Cuál crees que pasará una Feliz Navidad?

¿A qué grupo perteneces tú?

Si te has dado cuenta, lo que hace que cada una se lo tome de forma diferente es el hecho de que debido a la operación, habrá cosas que no podrá hacer, pero otras que con la excusa, sí que podrá realizarlas, si en cada momento de nuestra vida sabemos valorar las cosas buenas que nos suceden y no las malas, nuestra vida será más positiva.

Por Ejemplo: Si vas a trabajar y encuentras una gran cola de coches en la carretera, tienes dos opciones: enfadarte mucho y criticar todo el tiempo a los demás conductores, al tráfico y al ministerio de obras públicas o…..tomártelo de forma positiva y aprovechar para contestar mails, seguir leyendo ese libro tan apasionante o hacer las llamadas que nunca tienes tiempo de hacer.

Si tenemos claro nuestro objetivo que es: “SER FELICES SUCEDA LO QUE SUCEDA” será muy fácil conseguirlo, y sabremos qué hacer en cada momento para que así sea.

Porque, qué finalidad tiene enfadarnos, criticar y quejarte toda la mañana. ¿conseguirás que la cola desaparezca, irá más rápida la circulación? No verdad, pues entonces de qué te sirve? 

Solo consigues crearte un mal rollo y enfadarte, lo que hará que el resto del día estés enojada y lo pagues con todo el que está en tu entorno, compañeros, familia y amigos.

¿Qué ganaremos con tomarnos las cosas de forma positiva?

1.      Eliminaremos frustración
2.      Evitaremos estar todo el día quejándonos y criticando.
3.      El hecho de que todo suceda como queríamos, no hace que seamos más felices, a veces es necesario que surjan obstáculos para darnos cuenta del valor de las cosas. (que te tengan que operar para tener tiempo para estar con tus hijos o estar más tiempo con tu madre).
4.      Dentro de los imprevistos que consideramos negativos puede haber una parte positiva que nos ayude a crecer o mejorar.

El secreto de vivir una vida plena y feliz, está en disfrutar de las circunstancias (sean buenas o malas) y sacarles todo el partido que podamos para convertirlas todas ellas en algo positivo.



lunes, 30 de octubre de 2017

Sal de tu ZONA DE CONFORT: Enfócate en lo que quieres lograr

Algunas personas pasarán toda su vida siguiendo un camino marcado ya sea por sus padres, por su pareja o por otros…..porque ellos no han sido capaces o no han querido por comodidad, salir de su zona de confort (zona conocida, donde no hay sobresaltos, miedos ni sorpresas) y harán siempre lo mismo tanto en su vida personal como en la profesional.
 
Trabajarán durante años en la misma empresa o si los despiden buscarán otra del mismo sector, aunque ese trabajo no les agrade y en la vida personal vivirá con esa misma persona aunque la relación hace años que se acabó, o vivirá en esa misma casa porque es muy arriesgado solicitar una nueva hipoteca tal y como están las cosas…


Esas personas no saben que la vida sucede fuera de su zona de confort, que la felicidad, está justo al otro lado y la motivación, la alegría, las sorpresas...


En cambio, hay personas que toda su vida es un reto, cada mañana se levantan y se preguntan: ¿qué puedo hacer hoy para superarme y crecer? Eso les mantiene vivos, felices, activos y viven y caminan por el camino que ellos han escogido, no por el camino que otros les han marcado.


Sinceramente creo que entre unos y otros está la excelencia. Tan malo es estar siempre haciendo lo que se espera de ti sin ninguna variación ni aspiración, como estar todo el día saltando de una cosa a otra, ya que eso no te permite disfrutar ni valorar lo que has alcanzado. Es como si te estás ahorrando durante unos meses para comprarte unos zapatos carísimos y cuando los tienes los guardas y a ahorrar para otra cosa.


Para conseguir la excelencia debes tener claro qué cosas, si las trabajaras, te harían mejor profesional o mejor persona. Por ejemplo si sabes que siendo más simpática en tu trabajo, ya que eres comercial, conseguirías más pedidos ¿a qué esperas? Simplemente es sonreír más, y la vida te sonreirá.


O si eres más asertiva (aprendes a dar tu opinión sin atacar, ni amenazar ni gritar) con tu pareja, la relación será más agradable y tranquila y los niños lo agradecerán también por la paz que habrá en casa. 


Por tanto te aconsejo que si quieres crecer, te enfoques en cinco cosas que quieras lograr y que te harán mejor profesional y mejor persona. 


Como puede ser:


§  A NIVEL PERSONAL: ser más asertivo, mejorar mi autoestima, más simpático, hacer ejercicio a diario, más generoso.

§  A NIVEL PROFESIONAL: Ser más puntual, más agradable con mis compañeros, mejor líder, ordenado y responsable.


Cuando ya tengas tu lista de propósitos (te aconsejo que cojas dos hojas distintas) escribe al lado de cada propósito, la fecha tope en la que lo habrás conseguido, por ejemplo el 31 de diciembre.


Una vez todos tengan fecha de vencimiento, escribe debajo de cada uno, de tres a  cinco cosas que harás cada día o cada semana para mejorar esa habilidad o capacidad y al final del día haces un “auto-examen” para comprobar que ha sido así. Y si no lo ha sido, al día siguiente haces el doble.


Te aconsejo que programes un premio, según el trabajo que conlleve cada propósito para cuando lo consigas. Si, ya sé que el mero hecho de conseguirlo será el mayor premio, pero seamos sinceros, un pequeño incentivo en mitad de la cuesta…siempre ayuda.


Por ejemplo: en el caso del ejercicio diario, cuando lleves tres meses haciendo ejercicio de lunes a viernes sin faltar, tu premio puede ser, después del cuerpazo que tendrás….hacerte unas fotos con un profesional en las que estés fantástica/o, o comprarte ese vestido o traje con el que demostrar lo bien que te sienta tu nueva vida sana.


En el caso de ser más puntual y teniendo en cuenta que el sacrificio es menor, el premio puede ser: Cada semana completa, que llegues a su hora o antes, al salir del trabajo ir a tomar un café o una cerveza con los amigos. Evidentemente en el caso de no haber cumplido esa semana y aunque los amigos se reúnan debes ser consecuente y no acudir al encuentro. Y así con todos tus objetivos. 


Te aseguro que pasados tres meses, tanto tu vida profesional como la personal se habrá ido transformando y tú mismo/a te sentirás orgulloso de tus logros, ya que aunque pequeños hacen que el cambio sea muy grande.


·         Niégate a renunciar a tus sueños


·         Enfréntate a tus miedos


·         Celebra los pequeños placeres de la vida


·         Y enfócate en lo que quieres lograr


¡NO LO DEJES PARA MAÑANA Y TRANSFORMA TU VIDA, YA!



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martes, 1 de agosto de 2017

Autoestima, Emociones, Pensamientos: Todo lo que deberías saber para Crecer

Siguiendo con el anterior artículo: Cómo cambiar mi comportamiento y mi conducta para conseguir crecer como persona y como profesional, esta vez te hablaré sobre nuestras emociones y cómo estas, hacen que nos comportemos de una forma o de otra.

 
Basándonos en los estudios realizados por el científico Joe Dispenza: “El pensamiento produce un recuerdo que a su vez crea una emoción. Con el tiempo, el pensamiento se convierte en un recuerdo al que le sigue una emoción. Si este proceso se repite lo suficiente, el pensamiento acaba siendo el recuerdo, que a su vez es la emoción. Por tanto al final acabamos memorizando una emoción”

Si en otra etapa de nuestra vida, vivimos una situación con alguien, supongamos que con nuestro padre en casa….cuando pasados los años y aunque él ya no esté con nosotros, el mero hecho de ir a su casa nos hace responder fisiológicamente a esa situación pasada, lo que nos indica que aunque no queramos, en determinados momentos seguimos viviendo en el pasado.

Todo esto ¿dónde nos lleva?

Pues a demostrarnos que nuestra forma de ser y de comportarnos viene determinada por nuestras experiencias pasadas. Si como ya he dicho el pensar en la escena con mi padre me produce una emoción (en este caso positiva) eso hará que cada vez que yo regrese a casa de mis padres me sienta feliz, motivada, optimista…. Y si juntamos muchas experiencias positivas y que a mí me han hecho desencadenar emociones positivas de felicidad, mi carácter será en general: positivo, optimista, feliz, alegre.

Por el contrario, si mi pasado está lleno de experiencias negativas, los pensamientos serán negativos y las emociones que desencadenarán serán: negativas, tristes, pesimistas, poco motivadoras he incluso en la mayoría de los casos afectarán a mi autoestima.

CONCLUSIÓN: La mayor parte del tiempo, nuestro día a día, está anclado en el pasado y por eso somos y nos comportamos basándonos en él y si queremos cambiar nuestra personalidad, debemos cambiar las emociones memorizadas y pasar página de nuestro pasado.

Si recuerdas el anterior artículo, te hablaba de visualizar para conseguir tus objetivos y ahora volvemos a ello. 

Date cuenta de la estrategia que utiliza nuestro cerebro:

1.      Te encuentras en una situación concreta (vuelvo al ejemplo de mi padre) llego a su casa y si estaba triste y de mal humor cuando llegué, al momento mi estado anímico cambia por completo, porque empiezo a visualizar/recordar nuestra buena relación y cómo nos queríamos. Ahora ya estoy más feliz, alegre y mi humor ha cambiado por completo.

2.      Supongamos que la situación es al contrario y el hecho de visualizar el pasado me hace tener emociones negativas que alteran mi personalidad de forma que mi autoestima es baja, normalmente soy una persona triste, pesimista y con poca motivación. Lo normal es que si me doy cuenta del problema, quiera hacer unos cambios en mi vida que me lleven a la positividad, a una autoestima saludable y en general a ser más feliz.

3.      La estrategia a seguir para cambiar mi personalidad es vivir en el futuro, no en el pasado. De forma que visualice todo aquello que me hará feliz. Por ejemplo: Si habitualmente como mi autoestima es muy baja, me cuesta relacionarme con la gente y este sábado mis amigos me han preparado una cita a ciegas con una chica, lo que haré no será recordar cómo han ido las anteriores citas (que por cierto fueron un auténtico fracaso por mi timidez, falta de conversación y mi postura decaída en la mesa) sino que me visualizo siendo alegre y simpático en la presentación, me preparo varios temas para hablar que sé que le interesan o si no lo sé cojo una revista de chicas y las ojeo (animalitos, viajes, niños, libros, música, etc.). 

4.      Mi visualización de mi próxima cita debe ser perfecta: Cerraré los ojos y me veré tal y como quiero que vaya la cita, dándole dos besos en el saludo, sonriendo (si es preciso lo practico en el espejo o con un amigo) en la mesa, al salir a dar un paseo e incluso la despedida (muy importante para dejar un buen sabor de boca y que ella quiera repetir). Y aquí es cuando nuestro cerebro empieza a responder como si la situación ya estuviera sucediendo.

Puede que pienses que esto son tonterías pero si quieres una demostración empírica, recuerda la última vez que te levantaste de la cama pensando que el día iba a ser desastroso y así fue. O al revés, cuando quedaste con los amigos para ir de viaje o a una salida nocturna y pensaste que os lo pasaríais de fábula……y así fue!!

A partir de ahora cada vez que quieras cambiar o eliminar una parte de tu personalidad que no te gusta, sólo debes visualizar cómo quieres verte, tu nuevo comportamiento, cómo te sientes, etc. Da igual que no sepas cuándo será el cambio, ni cómo ni el por qué, solo visualiza y el cambio se materializará en tu vida y aunque parezca cosa de magia, olvídalo, lo habrás conseguido tú, trabajando tu cerebro y dándole otras pautas que te harán crecer y mejorar.

¡ASÍ QUE ADELANTE, SI OTRAS PERSONAS LO CONSIGUEN, POR QUÉ TU NO!

Nota: En próximos artículos te explicaré cómo hacer para conseguir tus objetivos de forma más rápida. Las visualizaciones ayudan, pero también se necesitan seguir una serie de pautas y prácticas.

¡Agradezco tus comentarios! Y si tienes alguna pregunta o te gustaría que escribiera sobre un tema concreto, mándame este formulario y te responderé lo antes posible: Formulario de Contacto 

GRACIAS!!

viernes, 2 de junio de 2017

Gestiona tus EMOCIONES en 5 pasos


La Inteligencia Emocional es la base de las habilidades sociales y la podríamos definir como la capacidad para percibir, comprender, controlar e inducir emociones y estados de ánimo en uno mismo y en los demás.

Según Daniel Goleman (2001) autor de “Inteligencia Emocional”, las personas emocionalmente desarrolladas, es decir, las personas que gobiernan adecuadamente sus emociones y que también saben interpretar y relacionarse efectivamente con las emociones de los demás, disfrutan de una situación ventajosa en todos los dominios de la vida. Estas personas suelen sentirse más satisfechas, son más eficaces y más capaces de dominar los hábitos mentales que determinan la productividad.


Las personas emocionalmente inteligentes:

  • ·         Saben qué emociones experimentan y por qué.
  • ·         Perciben los vínculos entre sus sentimientos y lo que piensan, hacen y dicen.
  • ·         Conocen sus puntos fuertes y débiles.
  • ·         Son reflexivas y se muestran seguras de sí mismas.
  • ·         Controlan su impulsividad y las emociones perturbadoras.
  • ·         Piensan con claridad y no pierden el control cuando son sometidos a presión.
  • ·         Son socialmente equilibradas y comprenden los sentimientos y preocupaciones de los demás, así como su perspectiva.

Llegados a este punto quizás te preguntes si tú eres una persona con mucha Inteligencia Emocional o si por el contrario, deberías trabajarla para mejorar como persona.

Si estás interesado, te ofrezco este ejercicio que te ayudará a descubrirlo (responde estas preguntas escribiéndolas en un papel y reflexionando antes de contestar):


  • 1.      Escribe todas las emociones que pasan por tu vida durante 24 horas, ya sean tuyas o de las personas que están en tu entorno. (Ejemplos: Miedo, Ira, Tristeza, Felicidad, Sorpresa, Ansiedad, Vergüenza, Culpa, Admiración, Envidia, Indignación, Hostilidad, etc.)
  • 2.      Del listado anterior, utilizas muchas de esas emociones. ¿Cuáles?
  • 3.      Cómo te ves a ti mismo en el manejo de tus emociones. Sabes cuándo y cómo debes aplicarlas.
  • 4.      Crees que sabes aplicar tus emociones cuando corresponde, en relación con las otras personas. (Ejemplo: me enfado por tonterías, me entristezco por cualquier cosa, los demás me sacan de mis casillas, etc. o por el contrario utilizo mis emociones de forma adecuada)
  • 5.      Qué crees que opina tu familia sobre tu manejo de las emociones. Pregúntales a ellos.
  • 6.      Qué crees que opinan tus amigos sobre tu manejo de las emociones. Pregúntales a ellos.
  • 7.      Una vez contestadas todas estas preguntas, reflexiona sobre las mismas, prestando atención a las semejanzas y diferencias entre tus respuestas y las de tu familia y amigos.
  • 8.      Realiza un listado de cuáles son las semejanzas, y cuáles las diferencias.
  • 9.      Qué emociones crees que deberías trabajar para mejorar tu Inteligencia Emocional. (Quizás no enfadarte tan a menudo, no dejar que lo que te digan los demás te amargue el día, ser más lanzado cuando estás con tu grupo de amigos, compañeros o en familia y no sentir tanta vergüenza, etc.)
  • 10.  Bien, ya lo tienes claro. Relee todas tus respuestas y ya tienes una estrategia por dónde empezar a trabajar tu Inteligencia Emocional. Piensa en qué vas hacer o decir de ahora en adelante para mejorar, potenciar o eliminar cada una de tus emociones.


Ya has hecho un gran paso en el dominio de tus emociones, y eso te llevará a: dejar de gritar, saber decir te amo cuando corresponde, saber reaccionar con las cosas que te pasan o te dicen, etc.

Piensa que una de las habilidades fundamentales de la inteligencia emocional es el adecuado manejo de las emociones en uno mismo, también llamada autocontrol emocional. El control emocional no significa que ellas deban suprimirse, sino que se refiere a cómo manejarlas, regularlas o transformarlas si es necesario. 

Los 5 pasos para controlar tus emociones:

1.      La respiración es esencial para la vida. Una respiración correcta es un antídoto contra el estrés. Los ejercicios de respiración han demostrado ser útiles e la reducción de la ansiedad, la depresión, la irritabilidad, la tensión muscular y la fatiga. La respiración nos proporciona una mejor oxigenación optimizando la vida, cuanto más oxigenado tengamos el cerebro, seremos más claros, más lúcidos y más eficaces.
La respiración abdominal fomenta un estado mental sosegado y tiene efectos psicológicos beneficiosos, como la reducción de la presión sanguínea y la disminución del ritmo cardíaco. La respiración abdominal da al cuerpo el mayor aporte de oxigeno con el menor esfuerzo.

2.      La relajación es un estado del cuerpo y de la mente, que se alcanza de forma progresiva; contribuye a reposar los músculos liberar tensiones y al logro de mayores niveles de concentración. La relajación es tan importante como la respiración, ambas están interrelacionadas a tal punto que una modifica la otra.
La relajación física resulta esencial para combatir estados emocionales relacionados con la ansiedad, el estrés, el miedo, el manejo de la rabia y la depresión, entre otros.

3.    La visualización es una técnica muy útil para conseguir mayor control de la mente. Consiste en concentrarse en imágenes mentales. El propósito de la visualización es reprogramar las actividades mentales de la persona y así capacitarlo para efectuar cambios positivos en su mente, emoción y conducta.
Uno de los fundamentos de la visualización, es que es posible modificar el estado de ánimo imaginando una escena, un objeto o una imagen que contrarrestará una disposición anímica o una situación negativa.

4.      La meditación es un estado de sosiego que permite observar los propios pensamientos y actitudes. Es beneficiosa tanto física como mentalmente y estimula la agudeza mental.
5.   El control del pensamiento: en situaciones normales de la vida diaria las personas tenemos pensamientos automáticos que son nuestra charla interna o auto-diálogo con nosotros mismos, a nivel mental, expresados como pensamientos o imágenes que se relacionan con estados emocionales intensos (ansiedad, ira, depresión, o la euforia). Debemos evitar ese dialogo interno que nos crea esa ansiedad e ira, utilizando una palabra (con la que nos sintamos a gusto) y que nos indique que debemos dejar atrás esos pensamientos. Por ejemplo: BASTA, STOP, PARA….o cualquier palabra que se te ocurra y que realice esa función de parar esos pensamientos negativos.

Espero que con estas 5 pautas y el ejercicio de Auto-conocimiento de tus emociones logres empezar a trabajar con ellas y poco a poco irlas dominando. Y en el caso que te cueste o necesites ayuda, no dudes en solicitarla. Con mis clientes realizamos un programa de Gestión de la Emociones el que realizan ejercicios, prácticas y las pautas para que lo consigan de forma más rápida y efectiva. Y si no sabes cómo realizar alguno de los pasos, dímelo y te mandaré las instrucciones a vuelta de correo. 

CONTACTO:
Telf. 687.510.030

RECUERDA: “Ser emocionalmente Inteligente involucra estar en sintonía con las emociones” (Geetu Bharwaney)

¡Agradezco tus comentarios!

miércoles, 3 de mayo de 2017

Cómo cambiar mi comportamiento y conducta para crecer como persona


Muy posiblemente te hayas planteado alguna vez  el por qué tienes un comportamiento que aunque no es malo si te gustaría modificar o eliminar para favorecer tu crecimiento personal o profesional:

1.      No elevar la voz cuando conversas o discutes.
2.      No comer demasiado deprisa o con la boca abierta.
3.      Saber decir “NO”
4.      No decir siempre la última palabra.
5.      No querer tener la razón sea cual sea el tema hablado
6.      No andar encorvado.
7.      Andar deprisa o despacio.
8.      No estar distraído en tu día a día (perdiéndote conversaciones, cosas que ver, etc.)
9.      Falta de empatía con los demás
10.  Etcétera, etcétera, etcétera….


Estos y otros ejemplos más son los que muchos de nosotros nos gustaría cambiar o eliminar, porque si supiéramos decir más “NO”, nuestras relaciones serían más equilibradas y no siempre te tocaría pagar a ti (ya sea en dinero, en trabajo o en tiempo).

Si anduviéramos más rectos, la vida nos parecería más bonita, positiva y con optimismo, fíjate cómo andan las personas de éxito y que son felices en su vida. Andan mirando al frente o hacia arriba, sabiéndose ganadores, saben lo que quieren y lo consiguen. Sólo andan mirando al suelo las personas negativas, tristes y por ello se pierden todo lo bonito que nos ofrece la vida: grandes árboles, flores, grandes edificios, tiendas, el cielo azul, las nubes, etc, etc.

Si estuvieras más concentrado y menos distraído, no te perderías frases importantes cuando estás hablando con tu pareja, jefe, compañeros de trabajo o tu madre. Después ¿qué ocurre? Pues que te acusan de no escucharlos, de no darle importancia a lo que te dicen, de pasar de todo.

¿Y tener “la razón”? Crees que es importante y por eso te gusta tenerla siempre, pero ¿eso de qué te sirve?
Supongamos que en un 75% de los casos tú tienes la razón en tus conversaciones y eso qué demuestra:

·         Que eres el más listo de la clase
·         Qué eres más inteligente que los demás
·         Que entiendes de todo
·         Que los demás son tontos
·         ¿????????????

¿Y si es así, qué? ¿Te van a dar una medalla, honores militares, te pondrán en el BOE o te harán presidente de tu Comunidad?

De qué sirve querer tener la razón en todo sino para discutir con el otro, menospreciarlo, hacerte sentir superior a ti y demostrar a los demás que eres poco flexible, poco empático, poco asertivo y muy orgulloso. Si tú crees que hay alguna razón positiva que yo haya olvidado, te agradecería me la dijeras, porque yo no le veo ninguna.

Con todo esto, qué pretendo decirte, pues que todas tus conductas y hábitos, sean buenos o malos, se pueden trabajar (para cambiarlos o eliminarlos) y potenciar (para mejorarlos y aumentarlos).
¿De qué modo? Pues al igual que has conseguido potenciarlos durante todos tus años de vida, puedes trabajarlos a partir de ahora mismo para modificarlos o eliminarlos:

·         Mejorar tu forma de andar
·         Tu forma de hablar y comunicarte (aumentando la asertividad, empatía)
·         Tu forma de comer
·         Tu concentración

Si durante los 30 años que tienes (20, 40, 50 o 60 años, da igual tu edad) le has dicho a tu cerebro de forma inconsciente lo que debía hacer y cómo comportarse, ahora deberás hacer lo mismo de forma consciente para que tu comportamiento y conducta sea diferente, sea mejor y te beneficie.

Según  el Dr. Joe Dispenza (Neurocientífico especialista en cardiopatías e imágenes cerebrales) se puede cambiar tu cuerpo sin mover un dedo. Según él, se puede cambiar el cerebro con nuestros pensamientos. Y en su libro “Deja de ser tú” pone un ejemplo que lo demuestra.

Artículo publicado en el Journal of Neurophisiology de 1992, dividieron los participantes en tres grupos:
1.      Grupo de sujetos: Debían ejercitar un dedo de la mano izquierda, contrayéndolo y relajándolo una hora al día, cinco días a la semana, durante un mes.
2.      Grupo de sujetos: Les pidieron que repitieran mentalmente el ejercicio durante el mismo espacio de tiempo, pero sin mover físicamente el dedo.
3.      Grupo de sujetos: Eran los de control y no ejercitaron ni el dedo ni la mente.
Al terminar el estudio, los científicos compararon los resultados. Los participantes del primer grupo y los del grupo de control fueron sometidos a una prueba para averiguar quiénes tenían más fuerza en los dedos.
A los del primer grupo, su fuerza aumentó un 30% comparado con los del grupo de control. Y en cuanto a los sujetos del segundo grupo, sorprendieron a todo el equipo de científicos, ya que al realizar los ejercicios mentalmente sin mover el dedo ¡les aumentó un 22% su fuerza! La mente les produjo un efecto físico cuantificable en el cuerpo, lo que quiere decir que el cuerpo podría cambiar sin participar en la experiencia física, por tanto imagina lo que puedes lograr si además del cerebro utilizas el cuerpo….

CONCLUSIÓN: Cuando visualizas mentalmente una realidad futura deseada una y otra vez (andar recto, hablar mejor, comer despacio, estar concentrado o lo que quieras…) hasta que el cerebro cambia físicamente como si ya la hubiera vivido y la sientes emocionalmente tantas veces que el cuerpo cambia como si ya la hubiera experimentado, no te detengas porque ¡estás en el camino del cambio y de conseguir tu objetivo!

Nota: En próximos artículos te explicaré cómo hacer para conseguir tus objetivos de forma más rápida. Las visualizaciones ayudan, pero también se necesitan seguir una serie de pautas y prácticas.

Y si no quieres esperar a los artículos puedes consultar tus dudas mediante teléfono 687.510.030 o por mail: info@coachingyconsíguelo.com

¡Agradezco tus comentarios!